Si ya has leído sobre compostaje y biodigestores, seguramente sabes que uno da compost y el otro biogás. Pero ¿por qué? La respuesta está en lo que pasa dentro de cada sistema mientras tú no miras. Aquí vamos un paso más allá del «qué elegir» y entramos en el «por qué funciona así».
Cómo funciona el compostaje
El compostaje es un proceso aerobio. Los microorganismos que descomponen la materia orgánica respiran oxígeno, igual que nosotros, y por eso hay que voltear el montón de vez en cuando: sin aire, esas bacterias no pueden trabajar bien y el proceso se ralentiza o empieza a oler mal.
Es una reacción relativamente simple desde el punto de vista biológico. La materia orgánica se oxida poco a poco, se libera calor (por eso un montón de compost activo está caliente por dentro) y el resultado final es un único producto: compost.
Cómo funciona la biodigestión anaeróbica
Dentro de un biodigestor pasa justo lo contrario: no hay oxígeno. Y sin oxígeno, otro tipo de microorganismos entra en juego, en un proceso que tiene varias etapas encadenadas:
- Hidrólisis: las bacterias rompen las moléculas grandes (grasas, proteínas, azúcares complejos) en otras más pequeñas y fáciles de digerir.
- Acidogénesis: esas moléculas se convierten en ácidos grasos volátiles.
- Acetogénesis: los ácidos se transforman en ácido acético, hidrógeno y CO₂.
- Metanogénesis: por último, otro grupo de microorganismos convierte todo eso en metano, el componente principal del biogás.
Al final de esta cadena obtienes dos productos, no uno: el biogás (que sale por arriba, listo para usar) y el digestato, un fertilizante líquido que queda en el fondo del biodigestor y que puedes aplicar directamente en el huerto o las macetas, sin esperar meses.
¿Se puede combinar el compostaje y la biodigestión anaeróbica?
Sí, y en muchos hogares tiene sentido. El biodigestor procesa casi cualquier resto de cocina, incluidos cítricos, carne o pescado, que en una compostera tradicional dan problemas. La compostera, en cambio, es mejor opción para restos leñosos o de poda que un biodigestor doméstico no está pensado para procesar.
Si tienes jardín y generas los dos tipos de residuo, puedes usar el biodigestor para la cocina y la compostera para la poda. Si solo te interesa resolver los restos de cocina de la forma más limpia posible, el biodigestor doméstico hace ese trabajo por sí solo.
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Preguntas frecuentes sobre compostaje y digestión anaeróbica
Porque el biodigestor es un sistema cerrado y hermético: el proceso ocurre sin contacto con el aire exterior. La compostera está abierta, así que cualquier desequilibrio (demasiada humedad, falta de aireación) se nota enseguida en el olor.
Es el residuo líquido que queda después de la digestión anaeróbica, rico en nitrógeno y otros nutrientes. A diferencia del compost, no necesita madurar: se puede usar como fertilizante casi de inmediato.
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